Detectores, Sensores y Monitores

Dióxido de Carbono (CO2)

Sensor, detector y Medidor de Dióxido de Carbono en Aire.

Medidor de Dióxido de Carbono (CO2) MOL-CO2

Medidor de Monóxido de Carbono, Humedad y Temperatura. MOL-CO2-3-10V

MOL-CO2-RHT

  • Rango Medición 0 - 2000 PPM.
  • Display LCD: 0 - 2000 PPM.
  • Salida: Relé

MOL-CO2

  • Rango Medición: 0 - 2000 PPM.
  • Alimentación 24 VDC.
  • Salida: 0-10V y Contacto Seco

MOL-CO2-3-10V

  • Salida CO2: 0 - 10V.
  • Salida T°: 0 - 10V.
  • Salida Humedad: 0 - 10V

 

 

 

 

 

El dióxido de carbono CO2 o Anhídrido de Carbono es un gas básicamente exhalado en la respiración de seres vivos que actúa  por desplazamiento del oxígeno y que a elevadas concentraciones  puede causar dolor de cabeza, mareos, somnolencia y problemas respiratorios, dependiendo de la concentración y de la duración de la exposición. Es un componente del aire exterior en el que se encuentra habitualmente a niveles entre 300 y 400 ppm, pudiendo alcanzar en zonas urbanas valores de hasta 550 ppm. En salas de clases o recintos de atención de público se encuentran valores superiores a 1000 ppm y hasta 2.000 ppm. Si se superan estos niveles puede deberse a una combustión incontrolada, en cuyo caso el riesgo para la salud puede no ser debido al dióxido de carbono CO2 sino a la presencia de otros subproductos de la combustión, principalmente el monóxido de carbono (CO), cuyo límite de exposición es muy inferior (25 ppm).

En un recinto cerrado existen olores procedentes del metabolismo humano (agua, aerosoles biológicos, partículas, alcoholes, aldehídos, etc.) llamados bioefluentes y responsables de la carga de olor por ocupación humana de un local. Las personas que estan dentro del local no sienten el olor pero sí una persona que ingresa. Por ello, el nivel de concentración de dióxido de carbono CO2 en un ambiente interior puede tomarse,  como indicador de la carga de olor existente debida a sus ocupantes, es decir, se puede usar un sensor de Dióxido de Carbono CO2 para controlar el nivel de olor a cuerpo en un recinto cerrado. Para establecer valores de referencia se han realizado estudios con personas a distintas tasas de ventilación y aunque existen datos que sugieren que a 600 ppm los individuos más sensibles ya manifiestan quejas y molestias, en la práctica se acepta que no debe superarse una concentración de 1.000 ppm de dióxido de carbono con el fin de evitar problemas de olor y para que el aire sea considerado aceptable para aproximadamente el 80% de los visitantes del local.   Para controlar esta situación se deben instalar detectores de CO2 dióxido de carbono  en las habitaciones

La norma para la ventilación con una calidad aceptable de aire en la climatización de los ambientes de trabajo establece unos caudales de aire exterior para una calidad aceptable de aire en los locales y para controlar la concentración de dióxido de carbono y, paralelamente, olores, partículas y otras sustancias contaminantes, con un adecuado margen de seguridad. El DS 594  Aprueba el reglamento sobre condiciones sanitarias y ambientales básicas en los ambientes de trabajo, indica que la ventilación mínima en los locales de trabajo será de 30 metros cúbicos de aire limpio por hora y trabajador, en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo de tabaco, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores desagradables.

Por las razones antes expuestas, las aplicaciones más utilizadas del detector de dióxido de carbono o detector de CO2 son en salas de clases, oficinas concurridas, recintos de atención de público, etc. Hoy en día es especialmente indicado en edificios con climatización centralizada, ya que este sensor de CO2 o anhídrido de carbono permite regular la renovacion de aire fresco que se debe incorporar a los sistemas de ventilación.

Cabe destacar en este aspecto la aplicación de estos equipos en los edificios que deseen cumplir con las normas de certificación para calificarse como "Edificio LEED", tambien denominado "Edificio Verde". En este tipo de edificios, la eficiencia energética es fundamental para su calificación, y, dentro del consumo de energía de un Edificio LEED, el gasto de enfriar el aire en verano y calentarlo en invierno, es el que genera mayor consumo de energía. Los detectores de CO2 permiten monitorear la calidad del aire en el interior del edificio verde,  con lo cual se puede disminuir la incorporación de aire fresco dependiendo de si la concentración de Dioxido de Carbono esté dentro de los límites permisibles. Tanto en Santiago como en otras ciudades de Chile y el mundo se está incorporando esta tecnología para el control de emisiones. Ponemos a disposición de empresas de climatización, estudios de arquitectos y empresas constructoras, una amplia gama de detectores de dioxido de carbono así como elementos para monitoreo de la calidad del aire en interiores de Edificios LEED

 

Ponemos a disposición de empresas de climatización una variedad de sensores de CO2 para diversos sistemas de comunicaión y control.

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